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jueves, 29 de noviembre de 2007

Contratos por diferencias, CFDs

Después de leer los comentarios de esta entrada en Futuro-Millonario acerca de los CFDs, me entró curiosidad y buscando por la red encontré un manual básico, pero muy completo, escrito por Juan Luis Morente Escobar. Aquí lo tenéis:


Manual Básico de Contratos por Diferencias (CFDs)

NATURALEZA DE LOS CONTRATOS POR DIFERENCIAS.

Los Contratos por Diferencias o CFDs (contract for differences, por sus siglas en inglés), son operaciones financieras llevadas a cabo sobre acciones o índices bursátiles en los que la liquidación de los mismos se realiza por la diferencia entre el precio de compra y el de venta, y todo ello, además, sin necesidad de llevar a cabo la entrega física del activo subyacente (títulos físicos o índices). Las dos partes acuerdan intercambiar la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta de un activo financiero.

En realidad, el contrato por diferencia (CFD) no es más que un contrato entre el inversor y una entidad financiera (normalmente un broker o banco emisor) por el que esta compra los títulos en Bolsa y financia la adquisición, de modo que el inversor sólo tiene que adelantar una pequeña parte de la inversión total. El contrato por diferencia (CFD) se liquida cuando el inversor lo desee, obteniendo este último como beneficio la diferencia entre el precio de compra y el de venta, igual que si hubiese comprado directamente las acciones. En el caso de posiciones bajistas, el sistema es idéntico pero lo que hace en este caso la entidad financiera es vender las acciones para luego recomprarlas.

Ejemplo de operativa:
Queremos invertir en 1.000 acciones de BBVA a 10 euros cada acción. Para ello abrimos un contrato con el broker, que es el que compra los títulos. Nosotros como inversor no tenemos que desembolsar los 10.000 euros que cuesta la operación en Bolsa, sino tan solo un porcentaje que oscila de un 4%, si la operación es intradía, a un 10%, si la operación queda abierta a final de sesión. Es decir, estaríamos hablando de que, ante una inversión real de 10.000 euros, tan sólo deberíamos desembolsar la suma de 400 o 1.000 euros, lo que supone un apalancamiento financiero semejante al del futuro sobre el índice del Ibex 35.

Siguiendo con el ejemplo anterior, si las acciones de BBVA suben a 10,10 euros y el inversor desea liquidar su contrato por diferencias (CFDs), dará orden al broker que venderá la 1.000 acciones de BBVA. El beneficio obtenido por el inversor será la diferencia con el precio de compra, es decir, 0,10 euros X 1.000 acciones = 100 euros. Esto supone una rentabilidad del 10% sobre la cantidad real desembolsada por el inversor en concepto de garantía en el supuesto de que la inversión se hubiese mantenido abierta durante más de una sesión bursátil, llegando a ser el beneficio de un 25 % en el supuesto de que la operación hubiera sido intradía.

Los contratos por diferencias (CFDs) fueron creados ya hace años por los hedge funds, habiéndose generalizado su uso entre los inversores europeos. A modo de ejemplo, decir que los contratos por diferencias suponen aproximadamente el 35% del volumen de contratación de la Bolsa de Londres, estando ampliamente extendido su uso entre los inversores minoristas de dicho país.


CLASES DE CONTRATOS POR DIFERENCIAS (CFDs).

Existen dos clases o tipos de contratos por diferencias, a saber: los Contratos por Diferencias (CFDs) en los que el emisor, banco o broker, fija una horquilla de contratación y los Contratos por Diferencias (CFDs) con acceso directo al mercado de valores.

En los primeros, la entidad emisora, broker o entidad financiera, fija la horquilla de precios de compra-venta y el trader, si quiere invertir en los mismos tiene que aceptar las condiciones de la emisión. En este supuesto desaparece el margen del mercado y tan solo existe un precio de oferta y un precio de demanda con un diferencial entre ambos siempre superior al de la Bolsa. La entidad emisora obtiene así su beneficio del diferencial entre el precio de su horquilla y el precio real del Mercado Bursátil.

Normalmente, en este tipo de contrato por diferencia con horquilla de contratación el inversor suele pagar más que en la Bolsa si quiere comprar, y obtiene menos si quiere vender (este tipo de CFDs suelen tener una horquilla de 4 céntimos por acción con respecto a su precio real en Bolsa). Suele ocurrir en tal caso que las entidades emisoras y/o brokers que ofrecen este tipo de activo publicitan su producto, de una manera un tanto engañosa, diciendo que no cobran comisiones, cuando lo más cierto es que su beneficio lo obtienen mediante las horquillas de compra-venta que siempre son peores que la que ofrece el mercado.

Para evitar todos estos inconvenientes y dotar de mayor transparencia a este producto financiero, se crearon los Contratos por Diferencias (CFDs) con acceso directo al mercado de valores. La diferencia con aquellos está en que una operación de estos provoca una operación real en la Bolsa y la profundidad de mercado que se utiliza para contratar es la misma que en la operativa de acciones. Cuando compramos un Contrato por Diferencias, este irá directamente al mercado de valores a nombre de la entidad emisora, la cual convierte la operación en liquidaciones por diferencias (es decir, empieza a liquidar al inversor las diferencias de cotización, de manera diaria a cierre de sesión).

Por último señalar que en España todos los contratos por diferencias lo son con acceso directo al mercado de valores.


COMPARATIVA CON OTROS PRODUCTOS BURSÁTILES.

Los Contratos por Diferencias (CFDs) no son futuros, ni warrants ni tampoco opciones, no obstante comparten alguna de las características de aquellos.

Con los futuros, los warrants y las opciones comparten su alto grado de apalancamiento financiero, la posibilidad de apertura de posiciones cortas y la liquidación diaria de las operaciones. Sin embargo son productos más líquidos que aquellos y están exentos de vencimiento.

Asimismo es un producto más líquido que la inversión en acciones con crédito al mercado. La garantía que se exige a los CFDs (4 % o 10 % según se trate de inversiones intradía o no) es menor que la que se exige a la venta a crédito de acciones .

Asimismo, juega en su favor la menor cuantía de las comisiones de los CFDs frente a la inversión en acciones con crédito al mercado.

Son tan evidentes, por último, sus múltiples ventajas ante la compra de acciones al contado, al conjugar las ventajas de la compra de acciones con las ventajas de los futuros, que por alguno de los medios de comunicación especializados ya se está hablando de toda una revolución bursátil en el mundo de la inversión minorista en España.


VENTAJAS DE LOS CONTRATOS POR DIFERENCIAS (CFDs).


. Apalancamiento financiero.

e denomina apalancamiento a la posibilidad de financiar determinadas compras de activos sin la necesidad de contar con el dinero de la operación en el momento presente.

Es decir, en el presente caso, con los Contratos por Diferencias (CFDs) podemos hacer la misma inversión en acciones con menos capital del que necesitaríamos para hacer la misma operación en la Bolsa. En efecto, para operar con Contratos por Diferencias (CFDs) no es necesario desembolsar el valor íntegro de las acciones que se están comprando o vendiendo , sino tan solo depositar el importe exigido como garantía. Dicha garantía asciende a un 10% del valor efectivo de la operación cuando la posición queda abierta a final de sesión. Si la posición se cierra antes de fin de sesión la garantía suele oscilar entre el 4 o 5% del valor efectivo de la operación.

A modo de ejemplo vamos a comparar una operación de compra de 100 acciones del BBVA comprando acciones o contratando Contratos por Diferencias (CFDs). En el presente supuesto, hemos comprado en el día de hoy a 10 euros y dentro de varios días vendemos dichas acciones a 12 euros.

Con acciones Con CFDs

Precio de compra 10 euros 10euros

Precio de venta 12 euros 12 euros

Ganancia 2x100 acciones = 200 euros 2x 100 CDFs= 200 euros

Inversión inicial 10x 100 acciones = 2000 euros 10x 100x 10% garantía = 200 euros.

Rentabilidad sobre inversión 20% 200%.

De dicho supuesto podemos comprobar como gracias al efecto de apalancamiento financiero de los Contratos por Diferencias (CFDs) hemos obtenido una rentabilidad diez veces mayor con este activo que si hubiésemos efectuado la compra del mismo número de acciones. Por eso podemos afirmar que hemos obtenido una ratio de apalancamiento financiero de 10 a 1, es decir, con una inversión diez veces menor, hemos obtenido un mismo beneficio que con la compra al contado.

Al comprar Contratos por Diferencias (CFDs), como se produce una operación real en el Mercado Bursátil, el emisor del CFDs está pagando a la Bolsa el importe íntegro de la compra de acciones y, en el mismo momento en el que se lleva a cabo la operación, emite un contrato de CFDs a favor del inversor y comienza a liquidarle diariamente las diferencias en su cuenta. Si el inversor mantiene su posición comprada al cierre de la sesión, como la liquidación es diaria (es decir, que al cierre de cada sesión se le abonarán o cargarán en su cuenta los beneficios o pérdidas de su inversión), el emisor le imputará una comisión equivalente al tipo [Euribor (12meses) + 1.75%] / 365 días sobre el valor total de la posición comprada a fin de sesión. Es decir, en las posiciones largas (compradas) el broker carga al inversor el coste financiero de la operación.


. Posibilidad de abrir posiciones cortas.

Para la gran mayoría de los inversores de nuestro país, acostumbrados a invertir únicamente en acciones, la única posibilidad de obtener rentabilidad a su inversión es mediante compras de acciones esperando que su precio suba. Sin embargo, al igual que ocurre con los futuros, con los Contratos por Diferencias (CFDs) también podemos invertir a la baja. Es decir, este producto nos permite invertir tanto si la Bolsa sube como si baja, mediante la apertura de lo que se denominan posiciones largas y posiciones cortas.

Se denomina posición larga a la compra de un activo (acción o contrato de futuro) a

la espera de que su cotización suba y realicemos el beneficio entre el precio de compra y el precio final de venta.

Denominamos por el contrario posición corta, a la venta de un activo (acción o contrato de futuro) a la espera de que su cotización baje y realicemos el beneficio entre el precio de venta y el precio final de recompra. Es decir, nosotros estamos vendiendo una acción o futuro, aún sin haberlo comprado antes y, para cerrar esa posición abierta, recompramos posteriormente esos mismos activos. Si en el ínterin el precio ha bajado, ganaremos la diferencia entre el precio en el que vendimos y el precio en el que recompramos.

Este tipo de operación podemos llevarla a cabo con Contratos por Diferencias (CFDs), pudiéndose obtener beneficios tanto de los mercados alcistas como de los mercados bajistas. En tal caso, el broker emisor dispone de una cartera de títulos propios para cubrir los títulos de esa venta frente al mercado. En tal caso, como el broker emisor está vendiendo títulos de su propia cartera, está recibiendo el importe integro de la venta., por ello, al realizar la operación bursátil de venta emite un contrato de CFDs a favor del inversor y con ello está convirtiendo el movimiento de las acciones vendidas en liquidaciones diarias por diferencias en la cuenta del citado inversor. Además, si este no cierra la posición al cierre diario de la sesión sino que mantiene su inversión (es decir sigue vendido o manteniendo su posición corta) el broker emisor ingresará en la cuenta del inversor, en concepto de intereses, la cantidad equivalente a [Euribor (12meses) –1,75%] / 365 días sobre el valor total de la posición vendida abierta a fin de sesión. Es decir dicha inversión estará devengando un pequeño interés adicional al inversor, al margen del posible beneficio o pérdida que pueda obtener con su inversión. Es decir, en las posiciones cortas (vendedoras ) el broker abona a favor del inversor el interés financiero obtenido como consecuencia de la operación de venta de títulos.

Los Contratos por Diferencias (CFDs) nos permiten, además, crear estrategias de inversión mediante coberturas parciales o totales de los títulos que el inversor tiene en cartera mediante posiciones largas y cortas a la vez.

Es necesario señalar que en casos muy excepcionales y circunstancias extremas, el broker emisor podría restringir la apertura de posiciones cortas de algún determinado valor, por ejemplo en el supuesto de no tener cartera propia de dicho valor suficiente para cubrir una venta masiva de dicho valor, así como en casos de OPAS, fusiones, etc, aunque la norma es que se pueda operar a la baja sin ningún tipo de problema, incluso en días de alta volatilidad de los mercados. Esto no significa que los inversores que tengan abiertas posiciones largas, es decir se hallen comprados, no vayan a poder vender. Todo inversor que teniendo abierta una posición larga podrá vender y cerrar la posición sin ningún tipo de restricción y al precio oficial negociado en el mercado continuo.


Liquidez de los Contratos por Diferencias (CFDs).

Entendemos por liquidez bursátil a la habilidad de un mercado de absorber cantidades razonables de acciones por la compra y por la venta sin incurrir en cambios drásticos en los precios de los valores. El título de una empresa que mantenga un alto volumen de negociación accionarial por jornada, en relación con su número total de acciones, tendrá una alta liquidez. Es por tanto un parámetro fundamental a la hora de llevar a cabo una inversión bursátil.

Un contrato por diferencia tiene la misma liquidez que su subyacente (títulos físicos o índices) en Bolsa. Por tanto, si invertimos mediante Contratos por Diferencias (CFDs) en acciones de gran liquidez, v.g. Telefónica, BBVA, SAN, ect, nos aseguraremos un producto de gran liquidez.

Liquidaciones diarias.

Los Contratos por Diferencias (CFDs) se liquidan diariamente, es decir, al cierre de cada sesión del mercado se abonan o cargan en cuenta a cada inversor los beneficios o pérdidas de su operación. Para su mejor compresión contemplemos el siguiente ejemplo:

Día 1: Compra de 100 acciones de Telefónica a 16 euros. El valor cierra a. 15, 98.

Día 2: No realizo ninguna operación. Telefónica cierra a 16,04.

Día 3: Vendo la mitad de mi posición en Telefónica a 16,05. Al cierre de la sesión está a 16, 10

Día 4: Cierro las 50 Telefónicas que me quedan a 16,07.

CON ACCIONES CON DFDs

Contrato 100 CFDs a 16 euros.

Día 1: Desembolso 100 x 16 = 1600 Euros Liquidación negativa de – 2 euros.

Garantías depositadas 159, 80 euros.

Liquidación positiva de + 6 euros.

Día 2: sin operaciones. Garantías depositadas de 160,40 euros.

Día 3: Ingreso 50 x 16,05 = 802, 50 euros Liquidación positiva de + 3,50 euros.

Garantías depositadas 80, 50 euros.

Día 4: Ingreso 50 x 16, 07 = 803, 50 euros Liquidación negativa de –1,50 euros

Sin garantías, pues he cerrado la posición.

Resultado total: 802,50 + 803,50 –1600 = + 6 euros -2 + 6+ 3,50 –1,50 = + 6 euros


. No tiene vencimientos.

A diferencia de los futuros sobre acciones, las opciones sobre acciones o de la operativa de crédito al mercado, los Contratos por Diferencias (CFDs) no tienen vencimiento. Consecuentemente, el precio del contrato por diferencia no se ve influido por el cálculo del valor al vencimiento, como en el caso de un contrato de futuros, ni por la pérdida del valor de la opción en el caso de opciones sobre acciones. El precio será el mismo que el de la acción al que va referenciado durante toda la vida de la operación. No es necesario por tanto “rolar” posiciones de un vencimiento a otro (como en el supuesto de los futuros) en caso de que se desee mantener una inversión durante un periodo largo de tiempo.


. Flexibilidad en la operativa.

Una característica importante de los Contratos por diferencias (CFDs) es su facilidad para comprar o vender bajo cualquier condición de mercado. Asimismo, podemos utilizar en la operativa cualquier tipo de orden, como si de una compra normal de acciones se tratase: a mercado, condicionada, limitada, con stop de pérdidas, ect.


CONTRATOS POR DIFERENCIAS (CFDs) Y REPARTO DE DIVIDENDOS O EMISIÓN DE DERECHOS EN UNA AMPLIACIÓN DE CAPITAL.

En el supuesto de reparto de dividendos, el inversor de Contratos por Diferencias (CFDs) mantiene todos los derechos económicos de la acción. Por ello, se le abonarán los dividendos correspondientes y también el importe que le corresponda del derecho de ampliación preferente en el supuesto de ampliación de capital.

Si, en cambio, su posición de mercado, en el momento del pago del dividendo es vendedora (corta), se le descontará por acción la cantidad a que asciende el dividendo.

La realización de una ampliación de capital por parte de una empresa supondría para el portador de posiciones compradoras sobre la misma, participar en la ampliación en idénticas condiciones que el resto de inversores. El abono en cuenta de las acciones se realizará en la fecha que se recoja en las condiciones de ampliación.

Contrariamente, al inversor que tenga abierta una posición corta (es decir, que se halle vendido), se le descontará el número de acciones correspondientes, según las condiciones de la ampliación.

Asimismo y, para terminar, debemos señalar que el inversor, poseedor de los Contratos por Diferencias (CFDs), al no ostentar físicamente los títulos en propiedad, no podrá utilizar los derechos políticos que dimanan de la acción, tales como el derecho a voto en las juntas de accionistas.


Fuente: abcbolsa

lunes, 24 de septiembre de 2007

El Zorro, la Ardilla y los dividendos

Las lluvias habían llegado al Bosque, sus especies más estáticas recibían la bendición del liquido elemento. Los arroyos corrían con más alegría, los ríos aumentaban su caudal, y el Zorro se tendría que fastidiar. No es que no le gustara la lluvia, es que no podía salir a cazar, y se tendría que aburrir en casa. Bueno..., ¡por poco tiempo!.

Una voz desde el exterior llamó su atención:

-Zorro!, Zorro!, ¿estás en Casa?.

El raposo tardó unos instantes en responder, no acababa de identificar la voz que lo reclamaba. Se dio por vencido y contestó: Si, ¿quién es?. Ya voy, ya voy. El cánido se asombró al ver al visitante:

- ¡Como...!, Ardilla, ¡tú por aquí!.
- Hola Zorro, si no te molesta vengo a hacerte una visita y consultarte algo.
- Bueno, pasa, pasa, y no te mojes más.

Los dos habitantes del Bosque entraron en la guarida. El Zorro, que nunca había sido amigo de la Ardilla estaba intrigadísimo con la visita:
- ¿Qué querrá?, pensaba, ¿acaso alimento, u oro?.

La Ardilla pronto le aclaró el motivo real de la visita:

- Verás Zorro tenemos en casa un poco de oro, no es gran cosa, unas 10.000 monedas. Y como todos los habitantes del Bosque conocen tus habilidades y trucos para la inversión, quería consultarte donde es mejor colocarlo. Eso si, sin compromiso por tu parte.

El cánido sintió reconocida su valía en los mercados, pero también se sintió un poco decepcionado porque el interés de su visita se redujese al oro.

- ¡Ay el oro!, el oro!, -pensaba-, ¡parece ser lo único que interesa últimamente en el Bosque!.

El Zorro invitó a su visita a unas nueces, y comenzaron a hablar del tema:
- ¡10.000 monedas has dicho!,¿ no?.
- Si, Zorro, es prácticamente todo lo que tenemos.
- Yo siempre aconsejo guardar una parte del oro, por si surge alguna emergencia.
- ¡Gracias!, ¡pero ya lo hemos hecho!.

¡Ah!, bien, muy bien. ¿Y qué tipo de inversión prefieres Ardilla?.
- Para eso vengo a visitarte, para que tu experiencia nos sirva de guía. ¿Tú que nos aconsejas?.
- No se, depende de cuanto queráis arriesgar, de cuanto queráis ganar, de cuanto tiempo disponemos, etc. etc..
- Digamos que el oro no lo vamos a necesitar en unos años, este es un excedente que deseamos rentabilizar más, eso sin, a ser posible, sin grandes riesgos.
- Bien, creo que ya se que tipo de inversor eres, y como tal, te recomendaré la compra de determinadas acciones, que si bien no te harán rico en poco tiempos si te proporcionarán una rentabilidad mayor que el tener el oro depositado en el Banco.

- ¡Vaya!, me has leído el pensamiento, Zorro, ¡eso es lo que busco.
-Me alegro de haber percibido tus deseos y necesidades, Ardilla. Veamos, aunque la Bolsa ya tiene recorrido una parte importante del ciclo alcista, creo que comprando estas acciones tendrás una buena rentabilidad por dividendo y el añadido de las ampliaciones liberadas o gratis, que últimamente casi todo el mundo desprecia por que cree que se hará rico con cualquier cosa.
Compra acciones de Zardoya-Otis, Faes, Abertis, Europac, y Banco Crédito Balear. Y no te preocupes en exceso de los avatares de los mercados. A la larga ganarás más que en el Banco.
- ¿Qué es eso de las acciones liberadas?.
- Hay empresas que cuidan más a sus accionistas que otras. Estas, en concreto, reparten una parte importante de sus ganancias, y además, cada año dan a sus accionistas acciones gratis, o sin costo, en la proporción de 1 X 10 en el caso de Zardoya-Otis, 1 X 8 en Faes, 1 X 20 en Abertis, y en Europac. De esta forma, cada año una inversión en Zardoya rentúa un 10 % más que el anterior, sin que el accionista haga nada.
- Vaya Zorro, esto si que es un buen negocio, ¿y lo saben muchos inversores?.
- Si Ardilla, pero lo olvidan. Unos por estar mal asesorados, otros porque su sistema de inversión les rentúa más, y los últimos, la mayoría, por que andan en busca de la Gran Plusvalía Perdida.
- ¿Y la llegan a encontrar?.
- No, pero en eso invierten una parte apreciable de su vida, y en ocasiones, de su dinero.

-Pero Zorro, el sistema que me estás diciendo es casi como tener un inmueble en alquiler. Te rentúa anualmente, sigues teniendo la propiedad, y aún encima, la cartera aumenta de tamaño.
- No vas desencaminada Ardilla, pero te olvidas que esto es Bolsa, y esta fluctúa enormemente. Puedes tener más acciones dentro de un año, pero estas valer menos.
- Si Zorro, pero tú lo has dicho fluctúa, a la baja, y al alza, pero el dividendo lo sigo cobrando, y las acciones aumentan.
- Veo que captaste bien la idea Ardilla, me alegro que tu fama de lista sea cierta.
- Gracias Zorro, ya veo que tu fama de astuto inversor, tampoco desmerece.

Los dos habitantes del Bosque se miraron y sonrieron. El Zorro, le dio las últimas instrucciones, indicándole que la cuadratura del circulo la obtendría si reinvierte los dividendos en esas mismas acciones, o en otras. Entonces, amiga Ardilla, la bola de nieve irá cogiendo una bonita velocidad. Los dos, casi ya amigos, se despidieron. La Ardilla se fue toda feliz por tener un sistema de inversión tan fácil como rentable, y el Zorro, quedó en su hogar pensando en toda la conversación:

- ¡Qué bonito es asesorar a los habitantes del Bosque!, y que fácilmente uno olvida lo más básico de la Bolsa, ¡el ganar dinero!, aún recuerdo cuando le hice la cartera mi hija Foxyta con esas acciones, más Prim y Catalana de Occidente, ¡y lo que lleva ganado la picarona!.


Fuente: bolsaelzorro.foros.ws


jueves, 30 de agosto de 2007

Compras apalancadas

Leo en GurusBlog un artículo muy interesante sobre compras apalancadas de empresas, copio a continuación el artículo, pero no dejéis de visitar su blog y los comentarios.

Expliquemos un poco como funciona la compra apalancada de empresas. Creo que la mejor forma de entrar en el tema es poner un ejemplo práctico para ver como puede impactar el apalancamiento de una operación para poder multiplicar la rentabilidad obtenida sobre el dinero invertido.

Imaginemos que queremos comprar la empresa PELOTAZO S.A, después de estudiar detenidamente la operación obtenemos las siguientes cifras:

- El importe a pagar a los actuales accionistas de PELOTAZO,S.A. para hacernos con el 100% de la compañí­a es de 1.000 millones de euros.

- Además sabemos que PELOTAZO,S.A es una empresa muy saneada que no tiene ningún tipo de deuda financiera y que además cuenta en sus balances con un par de terrenos no sujetos al negocio de la empresa que están valorados en 75 Millones de euros.

- Sabemos que el Ebitda ( beneficio de explotación antes de amortizaciones, intereses e impuestos) es de 150 millones de euros, por lo que si pagamos 1.000 millones por la empresa, estaremos pagando 6,25 veces su Ebitda.

- El negocio de PELOTAZO,S.A. no requiere de grandes inversiones en inmobilizado y la evolución de su negocio se prevé bastante estable con un crecimiento del 7% anual.

- Con estos datos, te vas al área de Corporate de un banco, les presentas los números de la empresa y una due dilligence y si eres una empresa de capital riesgo o un empresario de cierto prestigio, os puedo asegurar que los bancos estarán dispuestos a dejaros en la operación un préstamo a 6-7 años, por un importe de unos 560 Millones de euros, lo que en este caso vendría a representar 3,5 veces el Ebitda de la empresa. Por lo que finalmente de vuestro bolsillo sólo tendréis que poner 440 millones de euros. ( Hoy en día están habiendo casos en que la banca te puede estar prestando cerca de 850 o 900 millones de euros y tu sólo pones 150 o 100). (Indicar que en garantía normalmente los bancos te suelen pedir el 100% de las acciones, es decir si la empresa va mal y PELOTAZO,S.A no puede devolver el préstamos, los bancos se quedarán con la empresa).
Para estructurar la operación debes crear una Newco, o empresa de nueva creación, que será la empresa que recibirá el préstamo bancario y la aportación de capital que tu hagas y que con el dinero comprará a PELOTAZO,S.A, para que al cabo de un año se realice una fusión de las dos compañías. ( A grosso modo esto se estructura así porque la ley no permite que una empresa se endeude para comprarse a si misma, por lo que para saltarse este impedimiento se debe crear una nueva sociedad (Newco) que reciba el dinero y compre la empresa que se quiere adquirir).
- Una vez ya eres el flamante propietario de PELOTAZO,S.A. lo primero que haces es venderte los activos que no estaban sujetos a la explotación del negocio ( en este caso percibirías los 75 Millones comentados más arriba, también podría ser una filial, etc) por lo que en el minuto 1 ya pasas detener una deuda con los bancos de 560 a 485. Después con el paso del tiempo con la caja que genera la misma empresa, vas devolviendo los intereses y el principal del préstamos.

Así 4 años más tardes y suponiendo que se ha cumplido el crecimiento del 7% anual tendrías una empresa con un Ebitda de unos 200 Millones de euros y con toda la deuda pagada. Suponiendo que la volvieras a vender con el mismo multiplicador que la compraste ( 6,25 veces el Ebitda) recibirás por su venta unos 1.250 millones de euros.

Teniendo en cuenta que inicialmente de tu bolsillo inicialmente salieron 440 millones de euros y que la estas vendiendo por 1.250 millones la diferencia te arroja una suculenta plusvalía de 810 millones de euros, o lo que aún es más interesante una rentabilidad del 184% sobre tu inversión inicial. Señalar que si nosotros hubiésemos puesto toda el dinero (1.000 millones) la plusvalía para nosotros sólo hubiese sido de 250 millones.(caso especial es cuando apalancamos poniendo sólo 100 millones de capital y 900 de deuda, en este caso el beneficio que obtendríamos sería obsceno, pero también hay muchas probabilidades de hacerse pupa, como las previsiones o la coyuntura del negocio que compramos sean ligeramente peores a las que esperamos).
Al final el tema del apalancamiento en la compra de una empresa, no se aleja mucho de comprar una vivienda mediante una hipoteca, que la destinásemos a alquilar y que el alquiler que obtenemos nos pagase la cuota hipotecaria a pagar al banco.

Al final una compra apalancada, simplemente es un instrumento que sirve para optimizar la estructura financiera de una empresa ( capital/deuda) y por lo tanto el retorno para sus accionistas. Particularmente creo que utilizado con moderación, es un excelente instrumento, otra cosa es que cuando apalancas sobre una empresa cuyo negocio no es adecuado para soportar estos niveles de deuda o en aras de maximizar tu rentabilidad te pasas en el grado de endeudamiento. Entonces puedes llevar a las rocas a una empresa que si no la hubieses endeudado tanto podría tener un brillante futuro por delante.

Para más info podéis visitar este enlace en la wikipedia.